Despiertas, pero a diferencia de otro día cualquiera, te
quedas unos segundos mirando al techo, hoy es el día, hoy me caso… una ducha
fresca, y te regalas un ratito de agua para relajar esos nervios, es inevitable…
suspiras y te dices a ti misma… hoy me caso. Oyes voces mientras te pones una
bata blanca que acaricia tu piel –es ideal para no despeinarme, piensas. A tu
alrededor todo son emociones, risas y tu cierras tus ojos mientras te ponen esa
sombra de ojos que solo para esta ocasión te diste el capricho. Ahora si, cae
esa bata blanca por tu espalda que hace que sientas un escalofrío, que te hace
pensar en el! –estará listo? Piensas… El vestido cae y casi como si no hubiese
ningún ruido a tu alrededor escucha como sube la cremallera, cae en tus hombros
ese velo que tantas veces as acariciado cuando abrías el armario. Y de repente
de ves de cuerpo entero en el espejo…. Los ojos se inundan, pero con un nuevo
suspiro haces que no caiga esa lágrima, piensas: - Ya habrá momento de que esa
lágrima caiga, ahora no!... y la princesa del cuento sale, y las voces callan
para mirarte…. Ahora si… Hoy me caso!!!!!!!!